Estepona está creciendo y por supuesto también la oferta de heladerías, franquicias, artesanales y en cadena. El clima de nuestra ciudad permite que el helado es de consumo de temporada larga, no de verano puntual. Entre la proliferación de locales de turno rápido hay un puñado de establecimientos que trabajan el helado con criterio artesanal. Estos son los que merecen atención.
Heladería Da Vinci — Paseo Marítimo Pedro Manrique, 23 Da Vinci llegó al paseo marítimo de Estepona después de consolidarse durante años en San Luis de Sabinillas, donde generó clientela fiel que hacía el desplazamiento desde varios municipios de la Costa. La apertura en el paseo marítimo de Estepona resolvió ese viaje para muchos habituales. La base es una receta italiana tradicional que ha ido incorporando sabores propios hasta superar los cincuenta: queso de cabra con mascarpone, piñones, higos con fruta real, tiramisú, crema de pistacho, snickers. Hay opciones sin azúcar y sin lactosa. La ubicación en pleno paseo marítimo la hacen una parada casi obligatoria. Abre todos los días a partir del mediodía.
La Italiana — Plaza Doctor Arce, 1. Es el local con más historia de todos los que aparecen en esta guía y probablemente el más conocido entre los esteponeros. La Italiana lleva décadas en la Plaza Doctor Arce, a dos minutos a pie de la playa y al lado del eje peatonal de la Calle Terraza. La producción es artesanal y diaria, con una carta que combina los sabores clásicos de la heladería italiana con copas elaboradas —rocher, kinder, mango— y una oferta complementaria de desayunos, crepes y cafés italianos que la convierte en parada válida desde primera hora de la mañana. Terraza amplia. Cierra los martes.
Heladería Ambrosia — Plaza García Caparrós, 1 Situada junto a la Plaza de las Flores, en pleno centro histórico, Ambrosia trabaja helado de elaboración propia con un perfil claramente italiano. La carta incluye tarta vasca y galletas rellenas, lo que amplía la propuesta más allá del helado. El local dispone de mesas en el exterior, planta baja y una segunda planta con vistas a la calle y al mar. En temporada alta acumula cola, señal que en un municipio con tanta competencia heladera dice algo sobre el producto.
Heladería Punto Dulce — Av. España, 70 Punto Dulce trabaja con una selección corta de sabores pero con un nivel de exigencia que le ha valido reconocimiento en concurso, con el dulce de leche como referencia premiada. Los sorbetes merecen atención aparte: elaborados con fruta natural y sin aromatizantes, la diferencia en boca frente a los sorbetes industriales es perceptible. Local de pequeño formato con asientos exteriores. Cierra los lunes.
Heladería San Marino — C/ Terraza, 43 En plena zona peatonal del casco histórico, San Marino ha construido su propuesta sobre sabores propios poco convencionales. El de la casa —avellana con chocolate— tiene seguidores habituales, y la rotación incorpora referencias que no aparecen en la mayoría de cartas del municipio. Local pequeño, sin asientos interiores, con bancos en la calle para quien prefiera comer el helado mientras camina. Abre de miércoles a domingo a partir de las 15:00 h.
Winter’s Roll — C/ Valladolid, 16 El formato es distinto al del resto: helado en rollo elaborado sobre plancha fría a la vista del cliente, con los ingredientes elegidos en el momento. La propuesta es visual y participativa, especialmente valorada con niños. Completa la oferta con crepes y gofres, con opciones veganas bien resueltas en ambos casos. Abre de lunes a jueves a las 15:00 h y los viernes desde las 10:00 h.
Il Gelato di Fiorenza — Av. España, 60 Heladería italiana en el boulevard marítimo, con terraza y carta amplia que permite probar antes de elegir. El banoffee y el gofre con fruta fresca y helado son dos de sus propuestas más solicitadas. Abre todos los días a partir de las 14:00 h.

