Los errores de Valadez llevan al borde del precipicio al gobierno Local de Estepona

 A pesar de que Valadez intente siempre echar la culpa a los demás de los males que le asolan a él y a su equipo de gobierno, son sus propios errores los que lo están llevando a un callejón sin salida. 

El primer y gran error fue la subida del IBI, el segundo incumplir los acuerdos plenarios y el tercero utilizar el dinero de los convenios para pagar las nóminas.

Todo empezó cuando Valadez firmó una providencia allá por el mes de abril de este año por la que se suprimía la subvención del IBI y que conllevaba una subida de este impuesto que oscilaba entre un 50% y un 90%. Esta decisión fue tomada de manera unilateral por Valadez, sin que fuese conocida por la mayoría de los componentes del equipo de gobierno municipal. En un momento de crisis y cuando hay en Estepona alrededor de 8.000 parados, la reacción  contra esta subida de impuestos fue unánime. Colectivos vecinales, empresarios, partidos políticos, sindicatos y asociaciones diversas organizaron una manifestación en pleno mes de agosto a la que asistieron alrededor de 6.000 personas, con el lema “Basta ya, Estepona no puede más”. Hasta Agripina Rivas, miembro del gobierno y componente del PA, se desmarcó de Valadez y apoyó la manifestación.

El problema adquirió tintes de tragedia griega cuando durante el transcurso del pleno extraordinario, celebrado a instancia de la oposición para restituir la subvención del IBI, la Interventora del Ayuntamiento de Estepona, María Dolores Zanón , ante el estupor de todos los asistentes, acusó a Valadez, de subir el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de manera ilegal, de pagar las nóminas también ilegalmente al disponer de los fondos procedentes de los convenios urbanísticos y de falsificar un documento que envió a la oposición. Ante la gravedad de los hechos denunciados por la Interventora, en el pleno se monto la zapatiesta y varios concejales pidieron la dimisión del Alcalde. Incluso el nuevo candidato del  PP, García Urbano, anunció que denunciaría estas irregularidades a la fiscalía. El malestar se traslucía también en las caras estupefactas de los componentes del equipo de gobierno, que han mantenido diversas reuniones para analizar lo ocurrido en el pleno.

Valadez, en vez de atemperar la tensión existente, hizo todo lo contario y filtró a la prensa una información relativa a una deuda tributaria del concejal de la oposición Manuel Reina, a través de una agencia de noticias dónde casualmente trabaja su mujer, información de carácter privado y que el alcalde sólo podía conocer por el cargo que ostenta y con la que amenazó a ese concejal en el propio pleno, con la aviesa intención de desviar la atención de los graves hechos acaecidos en el mismo. La respuesta del Concejal no se hizo esperar y ya ha anunciado medidas legales contra Valadez.

Por otra parte, al día siguiente se hacía público que el Juzgado nº 5 de Estepona había abierto diligencias penales contra la mano derecha de Valadez, la concejala socialista y delegada de personal, Cristina Rodríguez, y su persona de confianza,  Fernández Gago, por presuntos delitos contra la Administración Pública, ante la denuncia presentada por la Plataforma Vecinal de Estepona. Los problemas se le acumulaban a Valadez y la tensión política seguía aumentando.

Ayer, el concejal Juan Manuel Rodríguez advertía al alcalde que acudiría a los tribunales si no se cumplía de manera inmediata el acuerdo plenario y la Plataforma Vecinal saltaba a la palestra en defensa de la Interventora Municipal y pidiendo la dimisión del alcalde.

Mientras tanto, las versiones de lo ocurrido dentro de las reuniones del equipo de gobierno eran contradictorias. Mientras unas hablaban de dimisiones, otras hablaban de que el malestar era grande pero la sangre no llegaría al río. Sin embargo hoy se hacía pública la dimisión de la concejala de economía y seguridad ciudadana del Ayuntamiento de Estepona, Francisca Bernal, que presentaba en el registro de entrada el consistorio su renuncia a sus concejalías alegando "motivos personales y problemas de salud". La concejala explicó que ayer mismo le comunicó su decisión al alcalde Valadez y que este se mostró "sorprendido”. Francisca Bernal sustituyó en la delegación de Economía a Antonio Sánchez, que también dimitió del mismo puesto hace aproximadamente un año.

A toda esta caótica situación hay que añadirle el reciente ridículo hecho por Valadez en la presentación de su candidatura, a la que solo asistieron 40 personas, o el insólito hecho de que 300 militantes socialistas firmaran en contra de la misma.

Algo de culpa tendrá él en todo este desaguisado, y en la vida, como en la política, hay que reconocer los errores, asumir responsabilidades y no utilizar el manido y viejo truco de echarle siempre la culpa a los demás.