Los conductores que acceden a Estepona desde la A-7 por la avenida Juan Carlos I soportan retenciones que se agravan en la temporada estival, una situación que el Ayuntamiento quiere resolver con la apertura de un segundo enlace con la autovía.
El ramal que da entrada a la avenida Juan Carlos I concentra los principales atascos del municipio, hasta el punto de generar en ocasiones situaciones de riesgo por la acumulación de vehículos en la propia autovía.
Para descongestionar las entradas y salidas, el Consistorio plantea desde hace años un nuevo acceso por La Lobilla o por la Cuesta de Ronda, y se ofrece a costear el proyecto y la ejecución de las obras si el Ministerio de Transportes concede las autorizaciones.
La propuesta se trasladó en 2024 en una reunión en Madrid, en la que el Ministerio se comprometió a estudiar la viabilidad antes de que acabara ese año. Dos años más tarde, el Ayuntamiento no ha recibido respuesta y en agosto del año pasado volvió a solicitar una reunión que sigue sin atenderse.
El crecimiento demográfico de Estepona, que ha pasado a superar los 80.000 habitantes, está detrás del aumento del tráfico en los accesos a la ciudad.

