Exposición “Mi talismán” de Conchi Álvarez

En estos tiempos confusos y de pandemia, el artista está analizando, escrutando y somatizando los acontecimientos desde el observatorio de su estudio. Muchos creadores volcarán en su obra todo el menú de pensamientos, sensaciones, emociones e inquietudes que esta situación les provoca. Algunos puede que lleguen a crear obras maestras, como hizo Boccaccio con su magistral “Decamerón”, inspirado en la peste bubónica de 1348 que le tocó vivir. El resto, verá en mayor o menor medida afectada su creación, pero en todos habrá alguna repercusión personal que, de modo directo o indirecto, se reflejará en su obra.

Muchos artistas viven en ese estudio como anacoretas. Ese espacio se convierte en su mundo, en el centro de una vida contemplativa; en atalaya que les permite tener una envidiable perspectiva; en faro que les da luz para la creación artística, en definitiva, el espacio idóneo para llevarla a cabo. Ese atelier también es el espacio donde pululan sus temores, el hábitat donde brotan los monstruos, el ecosistema donde vegetan las dudas, las inseguridades, las incertidumbres… pero además, puede ser el espacio donde se forja el talismán que permita combatir y vencer todo ello. Este es el caso de “Mi talismán”, la nueva exposición individual de Conchi Álvarez.

A primera vista, la muestra parece formar parte de un paisaje urbano alegre, exultante de color y optimismo. Pero en realidad, cada uno de los acrílicos sobre papel, esconde el valor apotropaico que tiene para la artista. Desde hace años, y ahora más que nunca, esta serie es el talismán provisto de ese carácter mágico propiciatorio de las pinturas paleolíticas. El acto de pintar de modo realista al animal, propiciaba su aparición, su posible caza y por ende, la continuidad de la tribu, su supervivencia. En este caso, cada una de las pinturas se constituye en amuleto para alejar pesadillas, malos augurios, inquietudes…pero también, en el mismo acto de pintar cada obra, junto con la nostalgia del espacio amado y disfrutado, está el deseo profundo de recuperarlo, de volver a vivirlo, recreando y sintiendo de nuevo toda la magia que supuso la seducción entre el rincón urbano y la artista, quien hace suyas las palabras de Gustave Moreau: ”No creo en lo que toco o en lo que veo, sino en lo que no veo y en aquello que siento”.

FICHA TÉCNICA:

“Mi talismán”, exposición individual. Artista y comisaria Conchi Álvarez.
LUGAR: STOA Galería de Arte
LOCALIZACIÓN: Puerto de Estepona, junto al Supercor, Edificio Puertosol, 1ª planta, Of. 24, justo encima del Ayuntamiento. El acceso ideal es por la rampa lateral del edificio.
FECHAS: Desde el 13 de noviembre hasta el 29 de enero
Entrada libre y gratuita