Una treintena de organizaciones sociales y ecologistas han constituido la Alianza por la Restauración de la Naturaleza, una coalición estatal presentada el 3 de marzo, Día Mundial de la Vida Silvestre, con el objetivo de incidir en la elaboración del Plan Nacional de Restauración que España debe aprobar antes del 1 de septiembre de 2026. La alianza ha publicado un decálogo con sus propuestas para que ese plan recoja la restauración ecológica como política estructural de Estado.
El marco que impulsa la creación de esta coalición es el Reglamento Europeo sobre la Restauración de la Naturaleza, aprobado en 2024, que obliga a los Estados miembros a restaurar al menos el 20% de las áreas terrestres y marinas antes de 2030 y a avanzar hacia la recuperación de la totalidad de los ecosistemas degradados antes de 2050. El punto de partida en España es desfavorable: según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), solo el 9% de los hábitats se encuentran actualmente en buen estado.
Las organizaciones que integran la alianza defienden que el Plan Nacional de Restauración no debe limitarse a proyectos aislados ni a medidas compensatorias. En su decálogo, reclaman que el plan se base en la mejor evidencia científica, que incorpore el principio de no deterioro como condición indispensable y que evite que la etiqueta de restauración sirva para legitimar actuaciones incompatibles con los objetivos de conservación. La alianza también reclama que la restauración se integre en las políticas sectoriales y en la planificación territorial y marina, conectando los marcos estatales con las realidades locales.
Entre las propuestas del decálogo figura la eliminación de subsidios que incentiven la degradación ambiental y la reorientación de los recursos públicos hacia actividades compatibles con la recuperación ecológica. La coalición señala además el potencial de la restauración como fuente de empleo y de revitalización del medio rural, y reclama que el plan analice los impactos sociales y laborales derivados de la degradación ambiental, con procesos de transición justa para las personas vinculadas a actividades con efectos negativos sobre los ecosistemas.
La alianza también contempla una dimensión de sensibilización y conocimiento: propone fomentar una cultura de la restauración ecológica mediante educación ambiental y generación de conocimiento compartido entre administraciones, entidades y ciudadanía.
La coalición se inscribe en un marco europeo más amplio. Las organizaciones BirdLife Europe and Central Asia, European Environmental Bureau (EEB) y WWF forman la alianza europea Restore Nature, que lleva cinco años trabajando para que el Reglamento de Restauración garantice la conservación de la biodiversidad. La obligación de que cada Estado presente su plan nacional ha impulsado la articulación de esta plataforma española, que agrupa a más de treinta entidades entre las que figuran Ecologistas en Acción, Greenpeace España, SEO/BirdLife, WWF, Oceana, CCOO, UGT y Amigas de la Tierra, entre otras.
La alianza ha fijado los próximos meses como periodo prioritario para trasladar sus propuestas al proceso de elaboración del Plan Nacional de Restauración, cuyo plazo de aprobación vence el 1 de septiembre de 2026.




















