El Ayuntamiento de Estepona ha aprobado la liquidación del presupuesto de 2025 con un superávit de 40,29 millones de euros, undécimo año consecutivo con todas las magnitudes económicas en positivo. El ejercicio incluyó el pago anticipado de 25,37 millones de euros de deuda, lo que generó un ahorro en intereses de más de 3 millones de euros. A 31 de diciembre de 2025, la deuda viva del Ayuntamiento quedó en cero.
El saldo en cuentas bancarias a cierre del ejercicio alcanzó los 90.114.690,19 euros. Esta liquidez no puede destinarse libremente a gasto municipal: la normativa del Gobierno central restringe el uso de estos fondos por parte de los ayuntamientos, una limitación que la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) lleva tiempo reclamando que se levante para permitir a las entidades locales aplicar ese dinero a servicios y necesidades municipales.
El superávit permite incorporar 14,07 millones de euros procedentes del remanente de Tesorería para continuar proyectos de obras iniciados en 2025. Esos fondos se destinarán a la construcción del Bulevar Parque Central, la reurbanización de Retamar y Llanos de Guadalmansa, un nuevo plan de asfaltado, mejoras en parques públicos, un plan de eficiencia energética, la prolongación del corredor litoral y la ampliación de la red de aparcamientos subterráneos.
Esos 14,07 millones se suman al plan de inversiones del presupuesto municipal de 2026, dotado con 27,7 millones de euros. Entre las actuaciones en ejecución destacan el aparcamiento en el entorno de la Iglesia del Carmen y el Bulevar del Parque Central.
El período medio de pago a proveedores se situó en 16,58 días según el último informe de Tesorería presentado al Pleno, por debajo del límite de 30 días que establece la normativa de morosidad. El Ayuntamiento prevé mantener ese indicador en los mismos niveles durante 2026 y 2027, según el Plan Económico aprobado con informe favorable de la Intervención Municipal.
Ese mismo plan contempla la continuidad del superávit presupuestario en los dos próximos ejercicios y la recuperación positiva de la regla de gasto, siguiendo la misma senda de ingresos y gastos de los últimos años.
La liquidación positiva de 2025 es la primera que se formula tras cancelar la totalidad de una deuda heredada que en su momento ascendía a 300 millones de euros. La extinción de esa deuda permitió al Ayuntamiento aplicar una reducción acumulada del 50% en el recibo del IBI, según figura en la nota de prensa municipal.



















